miércoles, 8 de abril de 2015

                                                            En Medellin

.Están cansados que los tilden de pillos, vándalos, delincuentes e irresponsables. Quieren mostrar que el stunt es solo deporte y que se necesita un poco más de tolerancia y comprensión para asimilar una goma que inició hace 20 años en Estados Unidos y que días después llegó a nuestro país. Pese a esto aún es mirado de reojo por ciertas personas, que cada que los ven entrenando (con los permisos necesarios) llaman a la Policía a quejarse por los ruidos que pueden hacer las motocicletas o porque creen que se trata de malas personas. Mientras encuentran un espacio propio y siguen gestionando con acciones comunales el préstamo de placas deportivas o parqueaderos en los barrios, el Inder de Medellín les ha brindado espacios en sus ferias deportivas o en los eventos de motores, para que hagan sus exhibiciones allí y muestren sus destrezas.“Parte de la legalidad de este deporte la hemos logrado por medio del Inder, la Alcaldía de Medellín y la Secretaría de Transporte, pues ellos nos han brindado un espacio en los certámenes a motor, en las jornadas Vive Inder 24 y en otros eventos, gracias a ellos es que nos toman un poco más en serio y que nos han ido respetando de a poco, porque nosotros ya no volvimos a tomarnos la calle como hacíamos hace mucho tiempo, ya esperamos que nos presten un lugar y allá practicamos”, dice Alejandro Gómez, presidente del grupo Paisas Stunt Racing.

-Claro que el gran estigma que padece este deporte en la ciudad se debe, en parte, a que en barrios como Campo Valdés, Robledo, Santander y la Vía Las Palmas, entre otros, “muchos pelaos con moto hacen piques allí y han generado daños en otros automóviles o en personas, ganándose algunos problemas y accidentes, incluso, la gente mala de algunos de esos lugares les han llegado a pedir vacunas o a decomisarles las motos”, expresa Gómez.Ante este panorama Carlos Marín, subsecretario de Movilidad y Transporte de la “Bella Villa”, dice que “en la vía pública hacemos controles con los oficiales del Tránsito y la Policía, con quienes hicimos el año pasado 39 operativos en los que generamos cerca de 1.400 comparendos ($608.500 cuesta una infracción de estas), pues nuestra labor es salvar vidas y buscar que haya responsabilidades en las carreteras”.Para evitar estas situaciones, Fredy Sierra, amante del stunt y Policía de profesión, aconseja a estos muchachos para que eviten estos inconvenientes y para que el deporte sea valorado como ellos esperan.


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